
"Vuelve, te necesito"
Sentada frente al mar, ella mira con nostalgia el atardecer, pero este silencioso no le entrega noticias de él, la noche con su imponente majestuosidad se apodera de la playa, ella con dolor debe partir . Llega a aquella casa, ... "nuestra casa"..., las lágrimmas brotan de su rostro, abre la puerta y rompe en llanto, al ver aquella foto en la chimenea... ¡Cómo lo extraño!...
"Amor, cierra los ojos te tengo una sopresa..., ambos rien con nerviosismo, en aquella manos grandes y frías había un anillo, "ahora sí abrelos", él con su sonrisa blanca como la nieve, pregunta: ¿Te quieres casar conmigo?, ella con su mirada tierna asiente, y le da un apasionado beso..."
Con dolor, ella observa el anillo en su mano, ¡te amo!... Avanza cabizabaja, hacia el dormitorio, se recuesta pero no puede dormir, los recuerdos nuevamente son parte de si... "Hola amor, la saluda con un beso, ¿Qué hay para comer?, ella lo acaricia y le responde: ¡tu plato favorito, cazuela!, ambos se sientan a la mesa y entre miradas apasionadas y caricias transcurre la noche"... ¡eres lo mejor que me ha pasado en la vida!...
Amanece y ella sin haber podido dormir, se levanta y sus pies de niña, apenas tocan el piso, camina por la casa hasta el armario y toma una toalla, aquella toalla... "Suena el despertador, y ella con delicadeza abre sus ojos, él no estaba a su lado, pero a su lado una bandeja con el desayuno y una rosa roja, él aparece en la puerta ya duchado, con su toalla al cuello y vestido con su ropa favorita, "¡Feliz Cumpleaños Amor!, el día recién comienza y te tengo muchas sorpresas"..., se afirma fuertemente del armario y sus ojos se ponen llorosos..., con mucha prisa corre a la ducha, cada segundo fuera de aquel lugar cuenta...
Con aquel vestido blanco, sale al lugar de siempre, frente al mar; el mar está bravo como aquel día... "Amor, debemos hablar", ella un tanto asustada se sienta frente a él, "me han pedido investigar la mortandad de los peces, para lo cual debo ir a la otra isla y debe ser de inmediato, porque esto puede llegar a ser muy peligroso", ella con preocupación responde: "Mi corazón, ¿Debe ser ahora?, el mar esta bravo, tengo miedo que te pase algo", "Linda, tu me conoces y sabes que no le tengo miedo a nada y que ayudar gente es parte de mi trabajo", con un beso le dice adios y sale, ella para si, "¡Que Dios te acompañe!"...
Ella cae de rodillas al suelo, llora y grita con desesperación: "Vuelve, te necesito"...
El Mar con suavidad acompaña sus sollozos..., ella mira con sopresa el oleaje, algo parece venir, corre a su encuentro, es..., es..., es él..., está helado, intenta arrastrarlo hacia la orilla pero no tiene fuerzas, le toma el pulso, ¡... está muerto...!, un grito desgarrador, ella lo abraza, el mar rompe su suavidad y el oleaje poderoso los arrastra... ¡Vuelve, te necesito!.
Con dolor, ella observa el anillo en su mano, ¡te amo!... Avanza cabizabaja, hacia el dormitorio, se recuesta pero no puede dormir, los recuerdos nuevamente son parte de si... "Hola amor, la saluda con un beso, ¿Qué hay para comer?, ella lo acaricia y le responde: ¡tu plato favorito, cazuela!, ambos se sientan a la mesa y entre miradas apasionadas y caricias transcurre la noche"... ¡eres lo mejor que me ha pasado en la vida!...
Amanece y ella sin haber podido dormir, se levanta y sus pies de niña, apenas tocan el piso, camina por la casa hasta el armario y toma una toalla, aquella toalla... "Suena el despertador, y ella con delicadeza abre sus ojos, él no estaba a su lado, pero a su lado una bandeja con el desayuno y una rosa roja, él aparece en la puerta ya duchado, con su toalla al cuello y vestido con su ropa favorita, "¡Feliz Cumpleaños Amor!, el día recién comienza y te tengo muchas sorpresas"..., se afirma fuertemente del armario y sus ojos se ponen llorosos..., con mucha prisa corre a la ducha, cada segundo fuera de aquel lugar cuenta...
Con aquel vestido blanco, sale al lugar de siempre, frente al mar; el mar está bravo como aquel día... "Amor, debemos hablar", ella un tanto asustada se sienta frente a él, "me han pedido investigar la mortandad de los peces, para lo cual debo ir a la otra isla y debe ser de inmediato, porque esto puede llegar a ser muy peligroso", ella con preocupación responde: "Mi corazón, ¿Debe ser ahora?, el mar esta bravo, tengo miedo que te pase algo", "Linda, tu me conoces y sabes que no le tengo miedo a nada y que ayudar gente es parte de mi trabajo", con un beso le dice adios y sale, ella para si, "¡Que Dios te acompañe!"...
Ella cae de rodillas al suelo, llora y grita con desesperación: "Vuelve, te necesito"...
El Mar con suavidad acompaña sus sollozos..., ella mira con sopresa el oleaje, algo parece venir, corre a su encuentro, es..., es..., es él..., está helado, intenta arrastrarlo hacia la orilla pero no tiene fuerzas, le toma el pulso, ¡... está muerto...!, un grito desgarrador, ella lo abraza, el mar rompe su suavidad y el oleaje poderoso los arrastra... ¡Vuelve, te necesito!.
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