lunes, julio 10, 2006

"La Génesis y Apocalipsis de un grande"
Cuando escuchamos la palabra “Roma”, pensamos en aquel glorioso imperio de la antigüedad, que fue temido por muchos y admirado por otros. Debió enfrentar un largo proceso de crisis que finalmente lo llevaría a su decadencia.
En el período de prosperidad del imperio, lo que más destacaba era su ejército, ya que los romanos nacían con gran amor a su patria que los hacía defenderla hasta sus ultimas consecuencias, para cumplir esta disposición, se hacía partícipe a estos de entrenamientos de resistencia tales como: andar a paso militar, es decir veinte millas en cinco horas y a veces veinte y cuatro millas, se sometían a cargar durante estas marchas armas que duplicaban su peso etc. Al observar este ejército y el que nosotros tenemos en la actualidad surgen notables diferencias, en la antigua Roma si un soldado desertaba de las milicias era considerado cobarde y algunas veces era echado de su propia ciudad, en la realidad nacional son varios los que desertan de hacer el servicio militar obligatorio y nadie los juzga por esta decisión, siendo que prácticamente le están dando la espalda al país que lo vio nacer. Además ellos poseían como principal característica el espíritu guerrero que los llevo a conquistar gran parte del territorio europeo, adoptando la cultura de cada pueblo que pasaba a su dominio, si consideramos este tipo de trabajo cultural nuestro país también adopta culturas extranjeras, sólo basta mirar las comidas y las fiestas tradicionales de navidad.
No siempre se triunfa en la vida, Roma tuvo su proceso de decadencia, comenzando por las peleas de Mario y Sila para apropiarse del imperio, dejando como vencedor a Sila, quien dictaminara leyes para evitar el desorden que reinaba en este período, estas aumentaban el poder del senado y moderaban el poder del pueblo, esta dictadura ayudó en parte a estabilizar Roma. La falta más grave que cometió este emperador fue dar las tierras de los ciudadanos a los soldados, cosa que generó la codicia entre ellos. Desde este entonces fue imposible ordenar Roma. Por esto mismo se señala el nombre de Pompeyo, quien para llegar a ser emperador se ganó el favor del pueblo, ingresando a Roma como un humilde ciudadano, lo que no imaginaba el pueblo en que este se convertiría en nuevamente un dictador, como el favor del pueblo no siempre es constante, llevó a Pompeyo a realizar dos cosas funestas: corromper al pueblo con dinero y poner precio al voto de cada ciudadano, ya la república no era el ideal que se pretendía al principio. Y por último encontramos a César, en su afán de violencia para ingresar y tomar el poder de emperador, Pompeyo le dio altas atribuciones a César, era un tirano y enemigo del senado.
Como vemos estos hombres estaban poseídos por la ambición de poder ,cosa similar ocurrió en nuestro país en el año 1973,cuando don Augusto Pinochet, hombre conocido por su deseo de tener más, elementos comprobados en la cuentas que poseía en grandes bancos extranjeros, él cual como todos sabemos quiso manejar el gobierno como los emperadores romanos, es decir quería mandar más que Dios.

Al finalizar estas líneas sólo nos limitaremos a decir que el afán de poder sin respeto al pueblo,
a nada conduce ,sólo al triste ocaso ,como es el caso del magnánimo Imperio Romano que siendo uno de los más poderosos del mundo en riqueza y en cultura, que hasta hoy tenemos de legado ,tuvo un Apocalipsis triste y desolado, gracias a Dios no ocurrió lo mismo con nuestro país.

Mariela Pizarro
María Graciela Muñoz

sábado, julio 01, 2006

La nueva sociedad superficial e individualista.

Cada persona que vive en este mundo, pertenece a una determinada sociedad, que lamentablemente hace ya no poco tiempo ha tomado actitudes que dejan bastante que desear. La sociedad moderna está centrada en el "yo", y nada más y además se interesa sólo por cosas que no tienen significado alguno en la vida común, por ejemplo: Vemos en las calles la nueva moda de "chaquetas militares" para mujeres, y vemos a gran porcentaje de ellas usándolas, y preocupándose por lo siguiente que será el grito de la moda, y su familia destrozada por problemas ¿De verdad dejamos todo por la moda y no por lo que realmente nos hace feliz en la vida?.
Otro ejemplo cotidiano es: cualquiera de nosotros puede ir caminando por las calles, y ve que a otra persona la están asaltando, la gran mayoría, (y me incluyo ahí), pasa indeferentemente, y con la frase: "mientras no me pase a mi y a mi familia no me preocupo", ¿estará corecto acaso?, tal vez muchas veces por miedo evitamos ayudar, pero siempre en las calles son varias las personas que transitan ¿porque no nos unimos y ayudamos a la persona que está siendo atacada?, por la sencilla razón que está sociedad está determinando cada vez a las personas, hasta dejarlas sólo encerradas en su núcleo familiar y preocupándose más de la televisión que de hablar con sus hijos.
Tratemos de ser "diferentes", y no dejemos que la nueva sociedad lleve lo más iportante de la vida el amor al prójimo.